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| Gracias a su maestrÃa, Manolo MejÃa sometio a su segundo toro para cortarle Dos Orejas |
La ganadería de Autrique no tuvo buena presentación con sus toros en la décimo séptima corrida de la Temporada Grande, los que a pesar de estar muy bien presentados, que empujaron fuerte a los caballos de picar y estuvieron bien armados, no fueron sin embargo, los toros ideales para hacerles faenas ya que todos embestían y salían con la cara arriba, desacompasados y sin recorridos. Solo gracias a la maestría de Manolo Mejía que entendió e hizo que su segundo toro el que por cierto brindo al ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente, aclamado con la porra de ¡Goya, cachún, cachún, ra, ra, ra! Para que después, Manolo a base de consentir al toro, de darle distancia y torearle templando, además de someterlo y dándole tiempo y distancia, logro que pareciera bueno el de Autrique al que le corto las dos orejas culminándole con gran estocada y el juez le concedió arrastre lento a las pocas cualidades del toro. AL final Manolo salió a hombros entre la aclamación de ¡Torero, torero! y se le unió un grupo que izaron a hombros también a Hilda Tenorio.
La corrida pasará a la historia al concedérsele la alternativa a la primera mujer torera, Hilda Tenorio de Morelia, Michoacán, quien fue investida como Matadora por el maestro Manolo Mejía y testigo el matador español Ruiz Manuel, con el toro “Victorioso” No. 81 de 490 kg., de la ganadería de Autrique, el que por cierto fue de los más malos, ya que no se dejo meter mano y sus embestidas fueron descompuesta y siempre llevando la cara a arriba, aunque Hilda se esforzó y le saco algunos detalles toreros que se le agradeció con salida al tercio tras de pinchar dos ocasiones a este toro que fue malo. Con su segundo toro que solo mostro un poco más de recorrido, aunque también llevando la cara arriba, Hilda sin embargo tuvo la voluntad, la afición suficiente como para sacarle lances y pases por los dos lados, además de algunos adornos y pases que gustaron al respetable que siempre estuvo alentando a la matadora, quien finalmente tras de un pinchazo, despacho a su toro de estocada entera desprendida que le valió el corte de una oreja y sus partidarios le sacaron a hombros entre el contento de todos los asistentes que vitorearon a Hilda como ¡Torera, torera! Al final el ganadero dio vuelta con Hilda pero entre protestas de los aficionados que no aprobaron su encierro y menos la vuelta.
El matador español Ruiz Manuel se topo con dos toros a los que poco se les podía sacar, ya que ambos fueron malos, siempre cortando el viaje, embistiendo con la cabeza arriba y colándose en cuanto dejaban atrás al torero, lo que además provocó que quienes no vieron a los toros, se metieran con el almeriense que tampoco se empleo a fondo dadas las malas condiciones de sus enemigos, siendo pitado en ambos.
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